Se podría decir que la locura, reconocida, de Salvador Dalí, para algunos, fuera algo subversiva, siniestra; pero que razón hay en sus palabras cuando él acentúa la diferencia. Muchos nos creemos no estar locos y la diferencia precisamente reside en preguntarse por qué se está y hasta dónde se estaría dispuesto a llevar la locura. De seguro que, parte de la locura de Dalí, tenía mucho que ver con su amor a la vida y a todo aquello que hacía. Fue un hombre muy comprometido con su época y nos dejó su mejor legado, su arte. Para gustos hay colores y él con su pincel expuso los suyos. Gran frase de Dalí: "yo sé que estoy loco". Un poquito de locura por la vida por favor. El logro es importante, dentro de mi escala de valores está después del amor a la vida y de mi sentimiento agradecido hacia ella. Vivir con amor y agradecimiento me permite disfrutar de mi mayor logro; vivir en plenitud. Los que por un tiempo estuvieron, y luego se fueron, no te preocupes; si te mantienes en el camino, volverán a estar. No es de preocupar, tan solo ocupar el reiniciar de nuevo el paso sobre el pedregal, pues todo camino hace al caminante al andar. La sabiduría siempre está a la espera y nuestro plan está fijado, solo es cuestión de dejarnos guiar por la nobleza e infinita luz de nuestro corazón. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas y feliz domingo. ©25/1/2015 J. Javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario