Es el hombre y la mujer una obra maestra de la creación cuya supervivencia se mantiene en un permanente estado de construcción, y no se sabe muchas veces muy bien si somos nosotros quienes construimos la obra o es la obra en si misma quién nos va construyendo a nosotros. En cualquiera de los casos, hemos de dejarnos esculpir; dulce método aplicado para cuando se decide cruzar nuestras vidas. En una relación de dos, lo mínimo que nos podemos exigir son las herramientas; del resto ya se encargará el otro. Plantea, muy inteligentemente ante este hecho, nuestro amigo Aniceto Giménez Contelles, que "alguien elige a alguien para amarle, pero si resulta que ese alguien, o por qué no, nosotros mismos, no respondemos a lo que se esperaba, es mejor seguir contra viento y marea?". Entiendo, bajo mi particular punto de vista y en base a lo que la experiencia me ha venido enseñando, que ha de haber una etapa en la que habrá que luchar contra viento y marea. La comunicación y el sentido común es básico y fundamental en ese tránsito. Hay relaciones que se truncan porque en medio de ellas se toman diferentes derroteros, se pierde el sentido de la unidad; en esa etapa es cuando entrará en juego la tolerancia en su máxima expresión. Si ambos cónyuges son capaces de evolucionar en la misma línea, al mismo ritmo; se podrá saldar con éxito dicha prueba. En una relación de dos hay que establecer muy bien las bases de un equilibrio. Cuando la infelicidad de uno es a consecuencia de las formas y procedimientos del otro, se ha de poner solución desde la comunicación y el dialogo continuo. Si aún así, no hay forma y se le da paso a la falta de respeto; la solución de evaluar la continuidad será una de las consecuencias más inmediatas y razonables. Nocivo es para el amor una relación a la fuerza. Es muy probable que a veces sintamos vergüenza por aquellas cosas que hacemos, y la cuestión, bajo mi forma de entender, no es avergonzarse por lo que uno hace para bien o para mal. Uno es con toda su armadura, que sea ligera o pesada va a depender de como se decida ataviarse; cuando existe una buena actitud se sabe con qué tipo de ropa conviene vestirse en cada momento. Si para alegrar a otros hay que vestirse de payaso, se viste y no por ello se tiene que ser necesariamente un payaso; de la misma forma que se puede ser un payaso y no alegrar absolutamente a nadie. Yo no quiero galones; sólo busco, quiero y hago que las cosas sucedan. Y puede, como diría también nuestro amigo Aniceto Giménez Contelles, que "no siempre se pueda hacer eso, aunque como filosofía pueda estar bien". Yo digo que se puede si se quiere, es solo cuestión de perspectiva, misión y visión. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©10/3/2015 J. Javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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