No cabe duda que desde la sencillez se descubre lo profundo. Me identifico plenamente con la sabia de Delibes: "Soy un hombre sencillo que escribe sencillamente". Al menos, esa, es mi idea. La sencillez nos desvela y ayuda a liberar carga, a eliminar maleza. Si desde la sencillez no usamos los prismáticos que observan desde el interior hasta la amplitud de miras; difícilmente nuestros ojos interiores nos permitirán traspasar la mirada en los corazones. No conozco de nadie que siendo grande, o alto, no se agachara a recoger una moneda al suelo, como también conozco de pequeños qué, creyendo ser grandes, abandonaron y pisaron su propia moneda; la misma moneda que recogió el grande con su sencillez de pequeño. Cada cual juega con lo que se divierte. La mejor estrategia es aquella que nos sorprende hasta a nosotros mismos. Cuando parece que no estás, apareces por sorpresa; entonces es que, aquellos cuya sana intención es la de competir con uno, piensan que ya nos han dejado en el camino. El competidor ya consiguió su objetivo, ahora la presión ha cambiado de bando. Una carrera de fondo la gana quién mejor la corre, no el más rápido sino el de mayor resistencia. El buen competidor es conocedor, en todo momento, de que está corriendo bien y sabe lo que es estar, en la mayor parte de la carrera, en la cabeza de grupo; el resto no, él sólo aguarda su mejor momento para escaparse. Lo importante es acabar, en la recta final, entre los primeros y el buen competidor lo consigue, y si no, sabe también qué, humildemente, le tocará esperar a una nueva oportunidad. La experiencia no habrá nadie que se la quite, en medio también se preparará para recibir todo tipo de críticas, tanto constructivas como destructivas. En la carrera de la vida, nadie compite con nadie salvo con uno mismo; no existen ni perdedores ni ganadores. El triunfo es unánime y trae consigo la enseñanza de aquel que, viniendo detrás, aprovechó mejor su tiempo; nosotros en relación con el que va delante, el de detrás para con nosotros. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz comienzo de semana. ©16/3/2015 J. Javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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