Sabias palabras las de Séneca: "soledad es estar vacío, no solo". Ciertamente, en nuestra soledad, podemos sentirnos plenos; se saborea. Se puede estar en medio de un amplio auditorio y sentirse totalmente en un desierto. Una botella vacía se llenará con lo que seamos capaces de echarle, así sea que la tapes y sólo le quede aire; terminará por combustionar expuesta al calor o reventando apenas impacte con algo. Nadie vive ajeno a sus momentos de soledad, la diferencia reside en saberle extraer su mejor partido; nutrirse de lo que no se es capaz de percibir, cuando nos obstinamos en ocupar todo el tiempo en cosas irrelevantes o triviales, es como querer aprender a nadar en una piscina vacía. De otra parte están los ruidos que tienden a atraparnos y se proponen inocularnos una sordera espiritual. Se puede vivir en medio del ruido con una viva atención en el silencio. Cuando uno decide dominar la situación, no habrá ruido que valga y pretenda distraernos. Todo es aprender, lleva su tiempo de práctica; es posible si verdaderamente se desea. Una rana estará expuesta a las inclemencias meteorológicas, pero no por eso dejará de vivir en su hábitat natural, el estanque, y mucho menos dejará de croar; ella aprende, de forma natural, a sobrevivir en su ambiente. El ser humano es capaz de adaptar el ambiente a su conveniencia. Vaya este guiño, de Antonio Gil (comentarista de la Editorial San Pablo), para ambientar este momento: "Cuando todo está perdido, cuando ya no hay salida, cuando la ayuda humana es impotente, cuando el dolor se vuelve absurdo, cuando ya no puedo más y Dios parece muerto y enterrado... espera; viene la resurrección". Y, digo yo, qué mejor manera de resucitar que orando: Orar es estar en silencio, estar bajo la Divina presencia; escuchar y hablar, en nuestro interior, de nuestro interior; examinar el espíritu; es atención y retención; ofrecer y recibir, pedir y confiar, perseverar en humildad; un encuentro, un regalo, con el Cielo; es dar valor a lo importante, relevante y significante. Orar es retirarse en el descanso sereno; poner nuestra vida, abandonarse, en las manos de Dios. Dediquemos pues, un tiempo en darle un buen ambiente a nuestra alma para que ésta sepa de la importancia de estar plena, porque "soledad no es estar solo, es sentirse vacío". Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©14/3/2015 J. Javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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