Cierto es que cuando de verdad se quiere, se ama, se besan todas y cada una de las facetas del ser amado; con sus virtudes y defectos, aciertos y errores, elocuencia y manías. Todo ello porque cuando se toma de la mano no se piensa si ésta es fría o caliente, seca o sudorosa, suave o áspera. Cuando se ama se toma de la mano y da igual que sea la izquierda o la derecha, pues el canal de amor que vincula llega directo al corazón por ambas manos. Se hace un dos en uno; naturaleza de amor perfecta. Ama siempre, al ser que has elegido amar, con todas sus consecuencias; si no estás dispuesto a ello, estarás haciendo cualquier otra cosa menos amar. El verdadero amor es incondicional, eterno hasta que los enamorados estén dispuestos. La tolerancia, el respeto mutuo, la confianza, el compromiso, la fidelidad, la libertad de ambos; todos, y más, son elementos indispensables para sostener un amor. Cuando algo de ello quiebra, ya se estará hablando de otra cosa. El amor a unos padres, o hijos, lleva otras connotaciones; ellos están no porque nosotros lo hayamos elegidos. Un día nos crearon y nosotros hicimos lo propio con los nuestros; es un lazo sanguíneo de otra índole. Poco hay que cultivar en ello; se está o no se está. Nuestros hijos un día emigrarán con o sin nuestro consentimiento, harán sus vidas y uno estará ahí para lo que ellos necesiten y podamos aportarles si lo desean. Nuestros padres hacen lo propio para con nosotros, como nosotros hacemos para con nuestros hijos. El amor genuino es aquel que nace de lo más profundo de las entrañas, aquel donde lo das todo, te vacías; y ahí cada cual es diferente. De lo que no cabe duda es que cuando se ama, se ama con todas sus consecuencias; todas. Cada cual puede fabricarse una vida digna de elogiar como de criticar; sea de una forma o de otra, nadie la puede cambiar por nadie. La vida es prestada, y con lo que se nos presta se devuelve o se adueña; se puede devolver de igual forma, con gratitud o mezquindad. Todo va a depender de la importancia que se le dé a esa nuestra vida prestada. Para una cosa u otra siempre habrá un beneficiado o un perjudicado; uno mismo. Así qué, amén de criticas o elogios; nadie vive exento de ellos. Sólo será cuestión de lo que se esté dispuesto a devolver a esa nuestra vida prestada; del pago de la factura no se libra nadie. En un mundo de vanidosos, el rey es el admirador. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz comienzo de semana. ©9/3/2015 J. Javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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