lunes, 23 de marzo de 2015

La verdadera felicidad nace del corazón.

No deja de ser muy real esa historia de la existencia de los verdaderos amigos, esos que permanecen inmersos en toda la historia de nuestro manual de vida. Para que éstos permanezcan tienen que haber toda clase de amistades, si no, cómo los distinguimos. Para que nuestro coche frene bien, ha de llevar un buen kit de frenos; hoy habrá uno, mañana otro. Cada cual, en su momento, nos prestará el servicio que le corresponda hasta que se nos gasten las pastillas de frenos; entonces habrá que remplazarlas. Le daremos las gracias a las que se fueron y la bienvenida a las que se incorporan. Lo que nunca nos podrá faltar, para con unas y con otras, es el líquido de frenos; esos serán los verdaderos amigos de nuestra historia. Siempre estarán para engrasar, apoyar, la pisada de nuestros frenos. Claro que, alguna de esas amistades que permanecen en toda nuestra historia, pueden sufrir algún tipo de anomalías; nuestro coche, al igual que nuestras amistades, también están expuestas a perder "liquido de frenos", y si se trata de "una rueda trasera" peor aún, llámese, fallas por la espalda, amigos que creemos fieles de toda la vida. Pongamos que: "Cualquier falla en el sistema de frenos es grave, por mas insignificante que parezca. Al no poder detener el vehículo ante una determinada situación todo puede terminar en una tragedia propia o causada a terceros. Por lo tanto, primera medida, no utilizar el vehículo". Aunque nos cueste en el alma, por lo que representan estos amigos, lo mejor es darse un espacio de tiempo para con ellos. Son los que creen no saber nada, y nos lo saben todo. "El segundo paso a seguir es concurrir a un taller de confianza para subsanar el desperfecto". Personas que consideramos de confianza y cercanas a todas las partes; ellos desde fuera pueden tener un criterio más objetivo ante un posible desengaño. "Si el auto tiene frenos traseros de cinta, 'envidia', lo mas probable es que haya una perdida de fluido de freno, 'resentimiento, rencor, odio gratuito', a través de las cubetas de freno que se encuentra dentro del cilindro de freno 'su capacidad mental de baja autoestima e inseguridad o sufre de pérdida de pertenencia'. Pues desde fuera pueden observar que cosas somos capaces de hacer con nuestra vida, hasta dónde la podemos llevar. Por tanto "al recibir la presión del liquido de freno, 'su incapacidad', que se genera con la bomba de freno al pisar el pedal de freno, 'fruto de la propia amistad', empujan hacia afuera, 'generando rechazos hacia nuestra persona y cometiendo auténticos estropicios en nuestro entorno'. Líbreme, pues, Dios te estos que se hacen llamar amigos, que de los otros ya me hago cargo yo. No se sienta nadie por aludido, o sí; da igual, siempre nos quedarán los amigos auténticos, esos que funcionan sin revisión de frenos o que nos advierten de una pérdida por avería. Hay determinadas cosas que no alcanzan a nuestra comprensión, hasta que los hechos en el tiempo nos demuestran el porqué. La verdadera felicidad nace del corazón, al margen de todo tóxico que penetre en nuestra mente. Uno puede sentir la felicidad sin necesidad de disminuir el peso corporal que nos sobre, ocurre que si deseas tomarte un reto que nos obligue a equilibrarlo, habrá que tomar las medidas oportunas para reducirlo. No valdrá, como receta, el lamentarse o quejarse; se ha de pasar a la acción. La mente, en muchas de las ocasiones, le pone sus frenos al corazón, a la felicidad, y es justo ahí donde se hace necesaria esa reivindicación al ejercicio; llámese mental, espiritual o físico. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz comienzo de semana. ©23/3/2015 J. Javier Santana

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