sábado, 7 de marzo de 2015

Puede que ya seas un espíritu adulto y un día decidiste ponerlo a dormir.

El tiempo y el 'para qué' son hermanos en el infinito; disponemos de todo el tiempo del mundo como para regalarnos tantos 'para qué' nos fueran necesarios. No sabemos muy bien si somos nosotros los que corremos tras el tiempo o es el tiempo quién corre detrás de nosotros. Lo cierto es que para correr, tanto nos vale detrás como delante; lo verdaderamente importante es que nunca se ha de perder la perspectiva de lo que hacemos con él y 'para qué'. Vive el tiempo que te ha tocado vivir porque quizás sea lo único que de verdad poseas como un derecho personal e intransferible. Tus 'para qué' también son tuyos, no lo sueltes y extrae de ellos su mejor rendimiento. Una uva la puedes tomar directamente de la vid o la transformas en vino; tu decides. A buen tiempo, mejor 'para qué'. Nuestra vista es limitada, la imaginación infinita; convirtamos pues el tiempo en un bello viaje de ida y, el 'para qué', en una buena y creativa sabiduría de vuelta. Hay algo que cada día nos quiere decir, sabemos que tenemos oídos en el espíritu; no hagamos el esfuerzo por permanecer sordos. Óyete, qué te estás queriendo decir, no esperes sólo a tener un pálpito, cosquilleo o a que la nariz nos pique. Pon tus oídos interiores en funcionamiento de la misma forma que, de forma natural, te enciendes un cigarrillo, haces tu rutina de ejercicios, pilotas el auto o te pones el pijama para ir a dormir. Nadie nos enseña a despertar y mantener despiertos nuestros oídos interiores. Pregúntate cada día, qué me quiero decir hoy. No conozco de ningún espíritu mudo, y no te preocupes si hoy, que te haces por primera vez la pregunta, la respuesta no va más allá del hola, buenos días, cómo estás. Ya estás empezando a gatear. Puede que ya seas un espíritu adulto y un día decidiste ponerlo a dormir; sé tú mismo su mejor despertador. Si te gotea el café por tercera vez consecutiva, no te inquietes, simplemente limpia la gota tantas veces como te gotee; lo importante, el resto del café, ya ha cumplido su objetivo. Lo que no esté para nosotros, así sean gotas de café, se terminan saliendo fuera de la taza. Date tiempo. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©7/3/2015 J. Javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario